Más allá del famoso Camino de los 7 Lagos, la Patagonia esconde joyas naturales que sorprenden por su tranquilidad, pureza y paisajes vírgenes. Ideales para quienes buscan descubrir lugares menos transitados.
Lago Meliquina A solo 30 km de San Martín de los Andes, este lago rodeado de montañas es elegido por quienes buscan descanso, pesca artesanal y un entorno más rústico. La pequeña aldea de Meliquina mantiene un perfil bajo y una conexión íntima con la naturaleza.
Lago Lolog De fácil acceso desde San Martín, es ideal para pasar el día en familia o simplemente relajarse en sus playas. Las zonas menos conocidas ofrecen rincones tranquilos para disfrutar del paisaje sin multitudes.
Lago Tromen Ubicado al pie del imponente volcán Lanín, ofrece un escenario de montaña inolvidable. Desde aquí parten caminatas hacia miradores naturales y se puede acceder al inicio de la travesía al volcán. Perfecto para fotografía y contemplación.
Lago Ñorquinco Espejo de agua más aislado, ubicado dentro del Parque Nacional Lanín, rodeado de bosque nativo y con muy poco desarrollo turístico. Es ideal para acampar, desconectar y sentir el latido más puro de la Patagonia.
Otros recomendados
- Lago Queñi: con termas naturales en sus orillas.
- Lago Huechulafquen: uno de los más grandes del parque Lanín, perfecto para paseos en lancha.
- Lago Curruhué y Verde: unidos por un estrecho y rodeados de selva valdiviana.
Créditos de imágenes: portada por André Ulysses De Salis
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